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El tipo de placenta que
nutre a los gemelos idénticos juega un papel significativo
en el desarrollo de las complicaciones en la gestación
múltiple. Los gemelos idénticos pueden tener
sus propias placentas por separado o pueden compartir una
sola placenta. Se desconoce el ímpetu y el momento
en que el embrión se divide en gemelos idénticos,
pero entre más tarde ocurra, se presentan más
complicaciones.
El tipo de placenta se determina por el
momento, en días, después de la fertilización
del óvulo (concepción) en que el embrión
se separa al azar formando a los gemelos. La gemelización
en los primeros cuatro días resulta en placentas dicoriónicas
o separadas, similares a las que se encuentran en los gemelos
fraternos (vea la Figura 1). Estos gemelos idénticos
tienen la tasa más baja de complicaciones. La gemelización
entre los cuatro o más días después de
la concepción resulta en una placenta compartida o
monocoriónica (MC). Entre cuatro y ocho días
los gemelos monocoriónicos tendrán sacos amnióticos
separados (diamnióticos) a pesar de la placenta compartida,
pero después de ocho días también compartirán
el mismo saco (monoamniótico). Los gemelos diamnióticos
monocoriónicos (separación a los 4 a 8 días)
tienen el tipo placentario más común entre los
gemelos idénticos y la mayoría de los casos
de TTTS ocurren en este grupo. Es importante notar que si
los gemelos tienen una placenta monocoriónica, ello
es prueba absoluta de que son ‘idénticos’.
La placenta monocoriónica contiene
dos variantes anatómicas que se cree se desarrollan
al azar, lo cual contribuye a explicar por qué, cuándo
y hasta qué punto el TTTS afectará a los gemelos.
La primera es la presencia de vasos sanguíneos en la
placenta que conectan a los cordones umbilicales y las circulaciones
de los gemelos, y la segunda son las variantes en la manera
en que los gemelos comparten la placenta. Más adelante
se discuten por separado, pero en algunos gemelos monocoriónicos
se podrían presentar ambas anormalidades.
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